El día de hoy me inspiré para escribir sobre una mujer (precisamente ayer 7 de mayo, fue su aniversario de nacimiento) que desempeñó un papel importante en la Revolución Francesa. Ella fue de las primeras mujeres que se atrevió a alzar la voz en pro del género femenino, su nombre es: Olympe de Gouges.
Aunque está en el anonimato, esta mujer, hizo algo muy importante que representó para las mujeres el primer paso hacia su liberación, es autora de Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana
En 1789 se lanza a la Revolución defendiendo una monarquía moderada. Durante este periodo escribió una buena cantidad de artículos, manifiestos y discursos. Se calcula que fueron cerca de 30 panfletos. Fundó varias Sociedades Fraternas para ambos sexos. Su pensamiento ilustrado ya era patente en algunas de sus obras de teatro como La esclavitud de los negros donde criticó con dureza la esclavitud.
Sus trabajos fueron profundamente feministas y revolucionarios. Defendió la igualdad entre el hombre y la mujer en todos los aspectos de la vida pública y privada, incluyendo la igualdad con el hombre en el derecho a voto, en el acceso al trabajo público, a hablar en público de temas políticos, a acceder a la vida política, a poseer y controlar propiedades, a formar parte del ejército; incluso a la igualdad fiscal así como el derecho a la educación y a la igualdad de poder en el ámbito familiar y eclesiástico.
Algunos de los artículos que contenía esta declaración:
La mujer nace libre y permanece igual al hombre en derechos. Las distinciones sociales sólo pueden estar fundadas en la utilidad común.
El objetivo de toda asociación política es la conservación de los derechos naturales e imprescriptibles de la Mujer y del Hombre; estos derechos son la libertad, la propiedad, la seguridad y, sobre todo, la resistencia a la opresión.
La ley debe ser la expresión de la voluntad general; todas las Ciudadanas y Ciudadanos deben participar en su formación personalmente o por medio de sus representantes. Debe ser la misma para todos; todas las ciudadanas y todos los ciudadanos, por ser iguales a sus ojos, deben ser igualmente admisibles a todas las dignidades, puestos y empleos públicos, según sus capacidades y sin más distinción que la de sus virtudes y sus talentos.
Entre otros...
Olympe fue una gran mujer con una mente revolucionaria, quien se atrevió a pesar de que peligraba su vida a expresar sus inquietudes y derechos como ciudadana. Desgraciadamente fue juzgada y ejecutada, sin embargo dió pie a que la mujer empezara a pensar en sus derechos y rebelarse para ser tomada en cuenta y escuchada.
Hurra por mujeres con pantalones como ella!!
"Hombre, ¿eres capaz de ser justo? Una mujer te hace esta pregunta." Olympe de Gouges
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